Cuentos para dormir bien

Leer cuentos es una tradición que se remonta a muchos años atrás, incluso antes de que existieran los libros. El modo en el cual se transmitían las historias se hacía de forma oral y así pasaban de generación en generación. Hoy día los cuentos son compañeros inseparables de los más pequeños quienes esperan el último momento del día para disfrutar de las fabulosas historias que albergan, además de ser una de las técnicas para dormir a los bebés. Pero ¿qué hay más allá de esta tradición?

El origen de los cuentos

Los cuentos son pequeñas historias que pueden contener sucesos reales o ficticios con una moraleja. Surgieron en Egipto, hacia el año 2000 a.C, como una necesidad del ser humano de transmitir y comunicar todo aquello que le rodeaba, así como sus emociones y pensamientos. Poco a poco fueron adquiriendo otros matices, introduciendo en ellos elementos mágicos y mitológicos y acabaron extendiéndose a través de diversas culturas.

Cuáles son los beneficios de leer historias antes de ir a la cama

Además de ser una tradición que ha perdurado con el paso de los años, leer cuentos es mucho más que una forma de entretenimiento que ayuda a conciliar el sueño de los más pequeños.

Los cuentos tienen muchos beneficios para los niños, y pueden convertirse en una pieza clave para su desarrollo. Así, cabe destacar los siguientes:

Sirven de base para el desarrollo intelectual

Los cuentos suponen una importante base para que el cerebro trabaje y mejore su desarrollo. Por un lado, los cuentos ayudan a que el niño aprenda conceptos nuevos y los aplique en su vida diaria, del mismo modo que ayuda a que se conviertan en personas más reflexivas a la hora de valorar una situación: distinguen el bien del mal, lo correcto de lo incorrecto e incluso les ayuda a comportarse.

Por otro lado, escuchar cuentos y leerlos, les ayuda a adquirir mucho más vocabulario, lo cual enriquecerá aún más su lenguaje y su forma de expresarse.

Son un estímulo para expresar sus sentimientos

Otro de los beneficios de los cuentos es el poder de sacar a flote los sentimientos que la historia provoca en el niño. Temor, alegría, tristeza, irritabilidad… es un modo de identificar sensaciones y emociones, y sobretodo de mantener el autocontrol.

Los cuentos estimulan su sensibilidad y mejoran su expresión, lo cual resulta muy beneficioso a la hora de identificar sus propios miedos e inquietudes.

Fomentan la lectura

En una sociedad en la que las nuevas tecnologías y las pantallas invaden nuestro día a día, disfrutar de un libro se ha convertido en un placer. Los cuentos, en este caso, ayudan al niño a evadirse de su entorno y desarrollar su imaginación. Además aprenden a amar los libros y asociar la lectura diaria del cuento al hábito de leer.

Mejora el vínculo con las personas de su entorno

Los niños, no solamente disfrutan del momento de leer un cuento, sino que además fortalece los lazos afectivos con las personas que participan de esta actividad ya sean hermanos, padres, abuelos… Esto además, mejora mucho su autoestima ya que sienten que ese tiempo está dedicado a ellos, de modo que perciben el cariño y la atención por parte de sus familiares, algo que resulta de vital importancia para su desarrollo emocional.

Son una fuente de valores

Uno de los beneficios más importantes de los cuentos, es la inmensa fuente de valores que representa. Por un lado están las moralejas del cuento, las cuales ayudan a entender las conductas de los personajes  sus consecuencias, y por otro lado, están los valores que de por sí representa cada una de las historias. Así, el niño aprenderá el valor de compartir, ayudar, escuchar, la fortaleza o la paciencia entre otros.

Qué tipo de fábulas elegir según la edad

Para que los libros cumplan su cometido y sean fáciles de entender para los niños, es importante elegir el tipo de libro adecuado en función de su edad.

Hasta 1 año y medio

En esta franja de edad es importante elegir cuentos adaptados a las habilidades del bebé. Es importante que tengan colores para que sean atractivos y además estimulen. Las ilustraciones deben de ser sencillas, de modo que el bebé pueda asociarlas con objetos de su entorno.

También es importante que sea un libro con soporte resistente, de cartón duro y grueso, pequeño y fácil de manipular, pues esto además desarrollará sus sentidos. Si además contiene texturas y sonidos, potenciaremos aún más sus habilidades perceptivas.

1 año y medio a 3 años

A partir del año y medio podemos comenzar a elegir libros que permitan al niño interactuar con el adulto. Las historias deben de ser cortas y fáciles de entender, y siempre irán acompañadas de ilustraciones sencillas que permitan asociarse con el texto.

Existe una mayor variedad de formatos muy atractivos que ayudarán a que el niño comience a mostrar interés por los libros.

3 años a 5 años

Las historias comienzan a incluir más texto y contienen situaciones algo más complejas. Ciudades encantadas y personajes mágicos, comienzan a despertar interés en los niños. Aunque eso sí, es importante que no aparezcan demasiados personajes.

5 años a 8 años

Resulta recomendable ofrecerle libros en los que aparezcan niños de su edad, pues esto les ayudará a sentirse identificados. Comienzan a incluirse los primeros diálogos y las tramas van siendo más complejas, pero no por ello se debe de evitar la sencillez, pues en caso contrario el niño perderá interés.

Los finales deben de ser positivos y felices, y se debe de optar por historias agradables y humorísticas, de modo que la lectura se convierta en algo placentero, evitando en esta franja los cuentos y relatos de terror.

8 años a 11 años

A partir de esta edad, el niño ya tiene desarrollada su comprensión lectora y es posible incluir tramas más complejas. Resultan atrayentes los cuentos con historias de aventuras y mundos de fantasía que les ayudan a estimular su imaginación.



Leer un cuento antes de ir a dormir es una excelente forma de hacer un paréntesis en las obligaciones diarias, y disfrutar de un momento de complicidad con los niños, con todos los beneficios que ello conlleva. Además, será una actividad relajante tanto para el niño como para la persona que lo lee, lo cual se traduce en un estado de bienestar que induce a un sueño más placentero.

Sabías qué...

Además de ser un cuento famoso, Peter Pan da nombre a un curioso síndrome que caracteriza a aquellas personas que no quieren convertirse en adultas y quieren vivir siempre como niños.

¿Te ha sido de utilidad?
359 votos, promedio: 3,98 de 5359 votos, promedio: 3,98 de 5359 votos, promedio: 3,98 de 5359 votos, promedio: 3,98 de 5359 votos, promedio: 3,98 de 5 (359 votos, promedio: 3,98 de 5, valorado)
Cargando…